domingo, 29 de noviembre de 2009

La percepción de la realidad y la sinergia de los equipos de trabajo



2+2=5, 1+1=3 o cualquier representación simbólica que el lector desee. El concepto de sinergia como el resultado de la suma de las partes mayor que las partes individuales se ha convertido en un término presente y deseable en las organizaciones. Sin embargo, la utilización del término muchas veces se vanaliza, corriendo el peligro de tecnificarse en una definición ampliamente aceptada, pero qué, en el día a día de las organizaciones se olvida su poderoso significado.

Pues, en los equipos de trabajo las ‘partes’ abundan en su complejidad, pues no son sino, hombres y mujeres con sus propias convicciones, cultura, creencias, motivaciones, entre las diversas causas que influyen en la toma de decisiones y por tanto, en las sinergia del equipo para lograr resultados óptimos.

Pero, ¿cómo se combinan estas diversidades en la sinergia que buscamos?

Uno de los principales factores críticos para el éxito en la búsqueda por llevar un grupo de personas a la sinergia de un equipo, es la comunicación entre sus miembros. Sin embargo, no basta con una comunicación fluida, sino también en poner un especial cuidado en cómo se percibe esta y más aún, de cómo es procesada por nuestro cerebro.

Es decir, el mensaje y el medio pueden ser aceptables, pero el énfasis deberá estar en la interpretación que el receptor da a una pieza de información, cómo la procesa, guarda en su memoria, y la utiliza para formar un criterio, es decir, como ha aprendido de la realidad.

De ahí que podemos asegurar que nuestra vida, independientemente del rol que nos encontremos desempeñando es un constante aprendizaje, ya que inconcientemente estamos asimilando información por nuestros sentidos, procesándola y utilizándola para ejecutar acciones. Sin embargo,  si este aprendizaje constante es inherente a nuestra naturaleza humana, no se da igual para cada individuo.

Así, en un mismo equipo podemos encontrar a uno o varios miembros, probablemente con marcadas semejanzas en aspectos visibles de la diversidad como la cultura, el nivel educativo, entre otras; sin embargo, las diferencias discrepan principalmente por la forma como aprenden de la realidad para formular juicios de valor sobre las cosas.

¿Y porqué de ello? La sinergia en los equipos de trabajo precisa la comprensión entre todos sus miembros y asegurar el compromiso con los objetivos. Conocer las tipologías de aprendizaje nos lleva a saber que en nuestra diversidad existe además, la forma como cada quien percibe la realidad, o la cantidad de información que ha requerido para llegar a un juicio.

Así, establecer en nuestra comunicación un espacio para entender qué información es la que nuestro interlocutor necesita, será entonces un buen elemento para resolver conflictos y tener una visión común de los objetivos.

viernes, 13 de noviembre de 2009

La diversidad de lo homogéneo en los equipos de trabajo

No hace falta mas que prestar un poco de atención a nuestro entorno para darnos cuenta que tenemos frente a nosotros millones de elementos distintos que figuran frente a nosotros.

Transeúntes apurados por llegar al tren, coches esperando la señal de paso, árboles, partículas de aire …. en fin, elementos tan distintos pero que forman parte de un solo paisaje. Si uno de ellos faltara, sentiríamos que algo no está completo: ¿qué sería de los andenes sin transeúntes?, ¿qué sería de los trenes sin sus pasajeros?, ¿qué sería de una fría mañana sin todos sus elementos inyectandole vida?.

Pues, la vida no supone una mera agrupación de elementos iguales y ajenos entre si, sino mas bien una interacción de elementos.

Las organizaciones no distan de esta observación , pues para alcanzar su máximo rendimiento cada miembro que la conforma debe ser a su vez un individuo único, pero al mismo tiempo, parte indivisible de un todo.

Cada persona posee su propio baggage de características personales, que le hacen único como individuo; pero a su vez, forma parte de un equipo que busca alcanzar una cohesión para ser por si mismo, una entidad propia y alcanzar sus objetivos de forma mas eficiente.

La globalización y apertura de los mercados mundiales, los avances tecnológicos en las comunicaciones que permiten conformar equipos de trabajo transfronterizos, la transculturización de las naciones, hacen que la diversidad en el trabajo sea cada vez no solo plausible, sino además, una exigencia para la competitividad de las empresas, sin importar su tamaño.

Sin embargo, limitar la importancia de la diversidad a una simple observación de aspectos superficiales como el género, etnias, edades o regiones; no solo limita nuestra la percepción de la vastedad del concepto, sino que deja por fuera la escencia de las personas, es decir, la diversidad que viene de nuestra personalidad construida a traves de las experiencias propias, actitudes, valores, percepción de la realidad, entre otras variables.


Es decir, el éxito de un líder de un equipo de trabajo, radica en su capacidad para matizar las sutiles diferencias entre las características intangibles de cada miembro a fin de fomentar la  creación de sinergias para la consecución eficiente de los objetivos, por medio de superar los posibles obstáculos causados por intereses contrarios entre los miembros y llevarlos a la de cada uno de los miembros.





Una herramienta imprescindible para ello, escuchar. 



Prestar atención a qué espera cada miembro sobre los resultados del equipo, conocer y confiar en sus habilidades, en fin, distender las expectativas y dudas, para llegar al completo compromiso, pues, la diversidad intangible en un equipo es entonces, una necesidad de establecer medios de comunicación abierta y efectiva.