No hace falta mas que prestar un poco de atención a nuestro entorno para darnos cuenta que tenemos frente a nosotros millones de elementos distintos que figuran frente a nosotros.
Transeúntes apurados por llegar al tren, coches esperando la señal de paso, árboles, partículas de aire …. en fin, elementos tan distintos pero que forman parte de un solo paisaje. Si uno de ellos faltara, sentiríamos que algo no está completo: ¿qué sería de los andenes sin transeúntes?, ¿qué sería de los trenes sin sus pasajeros?, ¿qué sería de una fría mañana sin todos sus elementos inyectandole vida?.
Pues, la vida no supone una mera agrupación de elementos iguales y ajenos entre si, sino mas bien una interacción de elementos.
Las organizaciones no distan de esta observación , pues para alcanzar su máximo rendimiento cada miembro que la conforma debe ser a su vez un individuo único, pero al mismo tiempo, parte indivisible de un todo.
Cada persona posee su propio baggage de características personales, que le hacen único como individuo; pero a su vez, forma parte de un equipo que busca alcanzar una cohesión para ser por si mismo, una entidad propia y alcanzar sus objetivos de forma mas eficiente.
La globalización y apertura de los mercados mundiales, los avances tecnológicos en las comunicaciones que permiten conformar equipos de trabajo transfronterizos, la transculturización de las naciones, hacen que la diversidad en el trabajo sea cada vez no solo plausible, sino además, una exigencia para la competitividad de las empresas, sin importar su tamaño.
Sin embargo, limitar la importancia de la diversidad a una simple observación de aspectos superficiales como el género, etnias, edades o regiones; no solo limita nuestra la percepción de la vastedad del concepto, sino que deja por fuera la escencia de las personas, es decir, la diversidad que viene de nuestra personalidad construida a traves de las experiencias propias, actitudes, valores, percepción de la realidad, entre otras variables.
Es decir, el éxito de un líder de un equipo de trabajo, radica en su capacidad para matizar las sutiles diferencias entre las características intangibles de cada miembro a fin de fomentar la creación de sinergias para la consecución eficiente de los objetivos, por medio de superar los posibles obstáculos causados por intereses contrarios entre los miembros y llevarlos a la de cada uno de los miembros.
Una herramienta imprescindible para ello, escuchar.
Prestar atención a qué espera cada miembro sobre los resultados del equipo, conocer y confiar en sus habilidades, en fin, distender las expectativas y dudas, para llegar al completo compromiso, pues, la diversidad intangible en un equipo es entonces, una necesidad de establecer medios de comunicación abierta y efectiva.

Muy cierto, los equipos lo conforman la diversdad de las personas pero deben actuar conjuntamente, por separado no funcionan igul de bien, delimitando, claro esta, las habilidades particulares de cada uno.
ResponderEliminarRoberto,
ResponderEliminarHoy en día en el mundo globalizado en el que nos desenvolvemos, contamos con equipos cada vez mas multiculturales, la clave de la sinergia y solución de los conflictos en ellos, esta en potenciar la capacidad de los Individuos para sacar el máximo partido a los equipos de trabajo con diversidad cultural, ya que al tener esta riqueza podemos obtener mayores logros como mayores fracasos que los grupos compuestos por una única cultura. Considero que la Inteligencia cultural que desarrollemos a lo largo de estas experiencias en el entorno donde nos desenvolvamos, será una herramienta vital para la consecución de nuestra meta.
Todo lo que existe sobre la faz de la Tierra tiene su razón de ser, si algo sobra simplemente desaparece, sea por extinción (natural o no) o por evolución; y lo más apasionante de ello es que "vivir" es tan perfecto que logra hacer mover a todos estos elementos como un gran juego de engranajes perfectos, qué mejor ejemplo de trabajo en equipo que el día a día de nuestro mundo.
ResponderEliminarLa diversidad en los equipos se debe aprovechar para obtener mejores resultados. Como mencionas, con la globalización la diversidad es cada vez más común en las organizaciones. El líder debe valorar las diferencias y utilizarlas para alcanzar los objetivos.
ResponderEliminarRobert,
ResponderEliminarMe encanta tu capacidad de poder reconocer a un nivel más profundo todos los integrantes de nuestro entorno, las analogías de los equipos con lo que vemos y sentimos en nuestro despertar. Hablas de un tema que he leído en otros blogs y me parece particularmente interesante: la diversidad. El éxito de un equipo reside para mi en que se ponga un objetivo en COMUN con el que logremos el compromiso y la lucha de cada uno de sus integrantes.
Excelente blog.
Saludos,
Marce
Un poco rescatar lo que mencionas: "Cada persona posee su propio baggage", creo que aquí residen gran parte de los problemas que se dan en un equipo. Es prácticamente imposible entender las vivencias y experiencias que condicionan las actitudes de nuestros colaboradores, un comentario o una acción puede desatar una cadena de pensamientos en nuestros colegas que nosotros no comprendamos, mi punto aquí sería, la comunicación, favorecerla para que estos incidentes sean tratados fácilmente en el momento que son detectados.
ResponderEliminarRoberto, has hecho una reflexión muy acertada sobre cómo esas diferencias entre los integrantes de un equipo nos permiten extraer lo mejor de cada uno y utilizarlas para lograr los resultados óptimos, es importante saber utilizar esto en nuestra vida personal y profesional. Realmente esa es la esencia de la sinergia, el saber valorar las diferencias, respetarlas, construir sobre las fortalezas y compensar las debilidades. Muy buen blog Roberto!
ResponderEliminarEn un equipo es necesario la oportación de cada uno para el logro del objetivo programado. : )
ResponderEliminarRoberto, me ha gustado mucho tu post. Creo que la diversidad es uno de los aspectos esenciales a la hora de conformar un equipo de trabajo, pero también debe ser el aspecto que mayores conflictos suele generar. Es ahí donde la capacidad del líder debe exponerse al máximo, porque la gestión de la diversidad, si es adecuada, puede generar grandes logros, sino, grandes fracasos.
ResponderEliminarMuy buen trabajo!!
Que mas ejemplo de diversidad que nuestro MBA, de 21 alumnos 17 somos de distintas partes de Latinoamerica, esa diversidad le da un plus al MBA, ya que, estamos aprendiendo muchas cosas de cada uno de nosotros día a día, y eso nos va a ayudar enormemente en nuestra carrera profesional, aprender a aceptar nuestras diferencias, complementarnos. Así como pasa allí nos pasara en nuestra vida profesional y estamos sentando las bases para ser mejores personas y profesionales....y lo seremos...
ResponderEliminarSaludos
Hola, Roberto.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu post. Empiezas realizando una muy buena reflexión, casi poética, para mostrarnos cómo las personas que forman parte del equipo, de manera similar a los elementos más imperceptibles de la realidad cotidiana, son, a la vez, individuos y partes inseparables de un todo mucho mayor. Un todo que cambiaría radicalmente si le faltara uno solo de esos componentes. Siempre he admirado la capacidad de una persona para “ver más allá” en las situaciones más cotidianas. :)
Estoy, además, totalmente de acuerdo con tu reflexión acerca de la diversidad. Ésta va mucho más allá de aspectos totalmente irrelevantes ―al menos, deberían serlo…― como la raza o el sexo. La diversidad de las personas reside, como bien dices, en la auténtica esencia que en ellas existe, esa cualidad única e irrepetible que llamamos “personalidad”. Gracias a ella, existen tantos puntos de vista como personas y, gracias a esta variedad de enfoques, existe la posibilidad de que, por medio de la mágica sinergia, nazcan resultados geniales.