2+2=5, 1+1=3 o cualquier representación simbólica que el lector desee. El concepto de sinergia como el resultado de la suma de las partes mayor que las partes individuales se ha convertido en un término presente y deseable en las organizaciones. Sin embargo, la utilización del término muchas veces se vanaliza, corriendo el peligro de tecnificarse en una definición ampliamente aceptada, pero qué, en el día a día de las organizaciones se olvida su poderoso significado.
Pues, en los equipos de trabajo las ‘partes’ abundan en su complejidad, pues no son sino, hombres y mujeres con sus propias convicciones, cultura, creencias, motivaciones, entre las diversas causas que influyen en la toma de decisiones y por tanto, en las sinergia del equipo para lograr resultados óptimos.
Pero, ¿cómo se combinan estas diversidades en la sinergia que buscamos?
Uno de los principales factores críticos para el éxito en la búsqueda por llevar un grupo de personas a la sinergia de un equipo, es la comunicación entre sus miembros. Sin embargo, no basta con una comunicación fluida, sino también en poner un especial cuidado en cómo se percibe esta y más aún, de cómo es procesada por nuestro cerebro.
Es decir, el mensaje y el medio pueden ser aceptables, pero el énfasis deberá estar en la interpretación que el receptor da a una pieza de información, cómo la procesa, guarda en su memoria, y la utiliza para formar un criterio, es decir, como ha aprendido de la realidad.
De ahí que podemos asegurar que nuestra vida, independientemente del rol que nos encontremos desempeñando es un constante aprendizaje, ya que inconcientemente estamos asimilando información por nuestros sentidos, procesándola y utilizándola para ejecutar acciones. Sin embargo, si este aprendizaje constante es inherente a nuestra naturaleza humana, no se da igual para cada individuo.
Así, en un mismo equipo podemos encontrar a uno o varios miembros, probablemente con marcadas semejanzas en aspectos visibles de la diversidad como la cultura, el nivel educativo, entre otras; sin embargo, las diferencias discrepan principalmente por la forma como aprenden de la realidad para formular juicios de valor sobre las cosas.
¿Y porqué de ello? La sinergia en los equipos de trabajo precisa la comprensión entre todos sus miembros y asegurar el compromiso con los objetivos. Conocer las tipologías de aprendizaje nos lleva a saber que en nuestra diversidad existe además, la forma como cada quien percibe la realidad, o la cantidad de información que ha requerido para llegar a un juicio.
Así, establecer en nuestra comunicación un espacio para entender qué información es la que nuestro interlocutor necesita, será entonces un buen elemento para resolver conflictos y tener una visión común de los objetivos.
